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16 ene 2014

El Karate japonés no es Karate Tradicional.


Animado por este artículo cuyo autor merece mi respeto y mi aprecio, a pesar de que no nos conozcamos personalmente, y por todas las discusiones que se han generado en torno al tema del Karate japonés, concretamente Shotokan, y la tradición del karate, me he dispuesto a escribir este artículo, que quizá no sea del agrado de todos, especialmente practicantes de Karate Japonés, pero que voy a intentar llevar con total respeto e intentando no faltar nunca a la verdad, que en el fondo es la cuestión que trata este artículo. 
También me gustaría recalcar que en ningún momento me refiero a tradicional como algo superior al deportivo, ni viceversa, son dos enfoques distintos, sólo busco que cada cosa se llame por su nombre.



Existen numerosos estilos de Karate japonés, entre los que se destacan el Shotokan, Shotokai, el Wado Ryu, el Shito Ryu y el Goju Kai, la rama japonesa del Goju Ryu, sin olvidarnos del Kyokushinkai, que dejaremos un poco de lado al ser las circunstancias que lo envuelven un tanto diferentes a las de los demás estilos.

Todos estos estilos de Karate se desarrollaron en Japón, tras la llegada de los maestros okinawenses que comenzaron a esparcir su arte por todo el país, sobre los años 30 del siglo pasado, en una época en la cual Japón se encontraba en plena explosión del Budo, con la formalizacion del Judo y el Kendo y la obsesión que provocaron de modernizar mediante la competicion deportiva los sistemas de artes marciales japoneses, de cientos de años de antigüedad.

En Japón se creía que las artes marciales debían adaptarse a la sociedad en la que se desenvolvían, y en la incipiente sociedad modernizada japonesa, no había lugar para la defensa personal, es un país civilizado en el que no te hace falta saberte defender, pues nadie te va a atacar, en contraposición completa a la antigua sociedad en la que estos conocimientos eran vitales y los guerreros constituían unas de las figuras mas respetadas.

De esta forma, ante la no necesidad de la defensa personal, las artes marciales debían evolucionar, y adaptarse al nuevo contexto. La solución encontrada fué la competición, una manera civilizada de que dos personas se batieran en duelo y demostraran sus capacidades venciendo al oponente de forma que no implicara la muerte o lesiones graves.
Así surgieron el Kendo y el Judo, tomando las técnicas menos peligrosas de las artes de las que proceden, y aplicandolas en un escenario controlado con uno o varios jueces que sentencien un ganador.

Funakoshi era consciente de todo esto, y sabía que si no promovía una versión deportiva del Karate, los japoneses no tendrían gran interés en su arte, por lo que se adoptó la vestimenta del Judo, y un reglamento de competición de duelo similar al del Kendo. 
Por supuesto que también se simplificó el arte del Karate, eliminando la mayoria de técnicas de derribo y luxación (para no entrar en conflicto con el Judo o JuJutsu) haciendo total hincapié en las técnicas del golpeo tanto ofensivas como defensivas. 
Otras adaptaciones que sufrió el Shorin Ryu de Funakoshi antes de denominarse Shotokan fueron la simplificación de los Katas para hacerlos accesibles a todos, y el cambio de nombre de los mismos, del okinawense al japonés.


Una vez puestos en antecedentes, comprendemos que el Shotokan, incluso el entrenado por Funakoshi hijo en los años 30, es en sí mismo una versión deportiva del Shorin Ryu original, que no atiende a cuestiones como la defensa personal porque no tuvo contacto con esa realidad, cuando el Karate llegó a Japón cuando lo que Japón quería era deporte. Al igual que en el Shotokan, el resto de estilos japoneses de Karate sufrieron la misma deportivización y simplificación del estilo original, sumado a la inclusión del llamado "Do" que aglutina variedad de creencias japonesas como el código del Bushi o el Shintoísmo, que llegaron a transformar el Karate  en una meditación trascendental y un ejercicio físico y "espiritual", intentando alcanzar la perfección de la técnica mediante repeticion constante de secuencias de Kihon y Katas, sin preocuparse por como o en que situaciones es posible aplicarlas.

No hay que engañarse, el Karate que se practicaba en Japón en esa época era duro, mucho más duro que ahora, espoleado por el ideal del Ikken Hihatsu o "un golpe, un muerto" cuyo origen se encuentra en el arte de la espada, los Karatekas japoneses se especializaron en dar golpes extremadamente contudentes.

Antigua competición de Kumite


Llegamos a la época actual, donde éste Karate deportivo que se practicaba sin protecciones y con contacto, y mostrando una gran fuerza en las técnicas de Kihon y Kata, ha evolucionado a su vez, dando origen al Karate deportivo actual, donde se cuida la estética de la técnica más que la fuerza, y el combate es una versión descafeinada de esa antigua competición, con protecciones excesivas hasta un punto absurdo y unas reglas de contacto totalmente restrictivas, donde en algunos casos rozar al oponente es motivo de sanción.

Como contraposición a este Karate blando y cosmético se han hecho fuertes las asociaciones o grupos de entrenamiento, fundamentalmente del estilo Shotokan, que revindican la fuerza perdida, el potente kihon, y el combate deportivo con cierto contacto que existía antes, denominándose a si mismas, escuelas y asociaciones de Karate tradicional, refiriendose a que sus métodos son similares a los que existían en los primeros años del Karate en el pais nipon.

Es en este punto donde doy un golpe encima de la mesa y digo, ¡No! este Karate no es Karate tradicional, es Karate deportivo, antiguo, pero igualmente deportivo, pues tiene todos los aspectos que copan la definición del deporte, y que el mismo Funakoshi aceptó e introdujo en el arte que enseñó. 
Es Karate deportivo cuya base es la famosa clave de las tres "K" Kihon, Kata y Kumite.

El Karate tradicional es el Karate Okinawense preocupado por la defensa personal y la efectividad de sus técnicas antes que por su estética, en donde se endurece el cuerpo y se fortalece cada músculo con ejercicios especialmente diseñados, en donde se utiliza el Kata como mera fuente de recursos y técnicas aplicables a un combate sin reglas, y no como un ejercicio gimnástico-espiritual.
Es Karate Tradicional cuya base son 3 elementos Hojo Undo, Kata, y Bunkai.




10 dic 2013

Kudo, los extremos se tocan.





Impresionante, verdad?

El Kudo Daido Juku, es un sistema deportivo de combate de pleno contacto, fundado en la década de 1980 por un campeón mundial de Kyokushin y cinturón negro de Judo al que su sistema le parecía poco realista.

En sus inicios se limitaba a una mezcla de estos dos estilos, pero actualmente ha llegado a medio mundo y se puede considerar una modalidad de artes marciales mixtas con protecciones y gi, en las que se pueden utilizar una gran variedad de técnicas.

Las reglas de este tipo de combate son muy abiertas, permitiéndose casi cualquier tipo de golpeo con brazos y piernas, derribos y técnicas de suelo, las limitaciones más importantes son la duración de forcejeo sin técnica efectiva en el suelo, que dura un máximo de 30 segundos (en caso de que se estén produciendo técnicas se alarga este tiempo), y el golpeo a un oponente caído, que no se hace a pleno contacto, si no marcando.

Estas reglas (bastante racionales) y el uso de protecciones tan seguras como el casco de pecera, permiten que el Kudo llegue a mucha más gente y que los combates no sean auténticas escabechinas como en los casos de las MMA.

Cuando conocí por primera vez este arte marcial, leyendo la historia y las bases del mismo todo indicaba que era el estilo de Karate, si se podía considerar un estilo de Karate, más alejado de los orígenes okinawenses con diferencia.

Es una disciplina puramente deportiva, en la cual los practicantes entrenan por y para las reglas de su combate, donde la defensa personal como la conocemos no tiene cabida ninguna, proviene del Kyokushinkai, probablemente el estilo más japonés que existe (y por tanto, menos okinawense), y del Judo, un arte marcial de origen japonés que igualmente vive para la competición.



Mabuni y Rizaemon vistiendo un Bogu
Pero entonces recordé haber visto esta foto.

En ella se puede ver al maestro Kenwa Mabuni (sentado) y a Matsubara Rizaemon vistiendo un atuendo de protección completo, llamado Bogu en japonés, tras una sesión de Kumite.
Y es que era habitual en okinawa, con la primera expansión del Karate, que los maestros de diferentes estilos se dieran cita para probar y experimentar sus técnicas, y recurrían a atuendos similares y protecciones, muchas veces traídas del Kendo o el Boxeo occidental, para poder hacerlo a plena potencia sin causarse daños graves entre ellos o a los alumnos.

En ese momento imaginé a los maestros de Karate realizando este tipo de entrenamiento en la época actual, y no los vi muy diferentes del vídeo que encabeza el artículo.



Los extremos se tocan, aunque el Kudo no tenga nada que ver con el Karate okinawense, mantiene vivo aquel espíritu de los protagonistas de la foto, de probar tus técnicas en un combate hombre a hombre, y comprobar si son superiores a las de tu oponente.

La tradicionalidad no consiste en seguir ciegamente a tu maestro, haciendo exactamente lo que él hacía y como él lo hacía, consiste en mirar hacia adelante y perseguir el mismo objetivo que tenía tu maestro.



27 sept 2013

¿Karate olímpico?

Citus, Altius, Fortius.
Más rápido, más alto, más fuerte.

Este es el lema olímpico que ejemplifica a la perfección el espíritu de superación.

Parece ser bastante acorde con la esencia de nuestro arte marcial ¿no? Entonces...

¿Por que tanto revuelo con la inclusión del karate en este espectáculo deportivo?

Replanteémonos el concepto de competición. 
Para que exista competición debe haber como mínimo 2 individuos bajo un sistema de reglas determinado, y mediante la aplicación de estas reglas, uno o varios jueces determinarán cuál de estos competidores es superior al otro.

¿Encaja esto con la idiosincrasia de nuestro Karate? 
Rotundamente no, al menos no de mi Karate, pues en el entrenamiento de la lucha, defensa personal, autodefensa, como queráis llamarlo, no hay competidores, hay agresor y agredido, no hay reglas y no hay jueces.



El olimpismo no es mas que la cumbre de todo el proceso deportivo que ha rodeado al Karate desde que se extendió por las universidades de Japón en los años 30 hasta la actualidad y que ha concentrado la totalidad de los esfuerzos económicos y divulgativos de la World Karate Federation y federaciones nacionales de todo el mundo.


Se ha querido hacer de una pequeñísima parte del Karate un todo, hasta el extremo de que encontramos mayoría de gimnasios que enseñan únicamente la faceta deportiva.
¿Cuáles son los motivos detrás de las decisiones que nos han llevado hasta aquí?
Fundamentalmente, económicas.
El deporte recibe ayudas y subvenciones por parte de los estados, ayudas de las que se nutren las federaciones, el olimpismo significa un aumento considerable de dichas ayudas, y si nos dan mas dinero pues nos ponemos petos, cascos, guantillas de colores y karateguis de lunares si hace falta.


Que nadie me malinterprete, no estoy en contra de la competición, me parece correcto realizar unos eventos bajo reglas, es más es una manera de mantener a la juventud (que no enganchar, porque no conozco a un sólo karateka que haya empezado a entrenar porque le gustó una competición), el problema viene cuando nos centramos en esa parte que debería ser un pequeño pedazo.

Pero nosotros sólo podemos entrenar cada día, conservar la base original, investigar y avanzar por el camino correcto y poco a poco llegar a mas gente que vea en nuestro trabajo la autenticidad del Karate.


Embarcarse en una cruzada anti-olimpismo solo puede tener consecuencias negativas para toda la comunidad marcial, y ya se están dedicando desde los organismos superiores del COI de reafirmar lo que algunos mantenemos, que el Karate no se merece llegar a las olimpiadas.


Se merece mucho más.