Mostrando entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas

26 dic 2013

Kata, el equilibrio entre estética y practicidad


El kata no es un ejercicio meramente estético, ni una demostración gimnástica de las capacidades atléticas de los karatekas.


Como ya dijimos en un artículo anterior, el kata es una regla mnemotécnica, una forma de recordar de manera efectiva diferentes estrategias y técnicas de combate para hacerlas más fáciles de transmitir y aprender.
Por lo tanto ¿hasta que punto debemos trabajar el kata como ejercicio físico? Si lo tratásemos estrictamente como simple compilación de técnicas, no tendría sentido ninguno definir aspectos como las posturas, la fuerza o kime, o incluso el embusen, ya que yo puedo acordarme perfectamente de lás técnicas practicando el kata con posturas poco ortodoxas, haciéndolo suave y sin preocuparme por las líneas del mismo.



Un ejemplo extremo de la practicidad pura del kata podemos encontrarlo en la ejecución del maestro del bunkai Taira Masaji (8° dan Goju Ryu), quien realiza los katas a un ritmo velocísimo y reduciendo los gestos técnicos a la mínima expresión, llegando a ser estéticamente un despropósito.

El otro extremo lo encontramos en los grandes competidores de kata, ya sea de la WKF y federaciones asociadas o de otras, donde casi hemos llegado al punto de realizar ejercicios gimnásticos con posturas sobre extendidas, movimientos robotizados e incluso en algunos casos, modificando los katas tradicionales para darles mayor espectacularidad.



Sinceramente creo que en este punto, como en todo, el equilibrio se encuentra en el término medio, debemos aceptar que el kata tiene una parte muy importante de desempeño estético, que lo ha acompañado durante toda la historia del Karate, por lo que debemos respetarlo y ejecutarlo bajo unos mínimos de formalidad y corrección técnica, pero sin olvidar que lo principal en el estudio y la realización de dicho kata es el conocimiento de las técnicas de combate que lleva asociadas, que hemos de investigar, aprender y practicar, pues de lo contrario estaremos perdiendo su esencia.




1 dic 2013

Negro sobre blanco


Entré en el vestuario del gimnasio como cualquier otro día, acostumbrado a llegar un poco antes para poner a punto la máquina antes de la clase de Karate. 
Como es habitual en muchos gimnasios la clase de adultos es precedida por la de los niños, y coincidimos en el vestuario los que nos ponemos el karategi y los que se lo quitan.

La verdad es que los niños que van al gimnasio donde entreno son bastante revoltosos, en especial el más novato, un niño de no más de 8 años y cinta blanca, pero es inusualmente aplicado cuando falta su compañero de travesuras, como era el caso de este día.


Me encontraba vistiendome cuando me hizo la difícil pregunta:
-¿Por qué sigues entrenando si ya eres cinturón negro?-



Atropelladamente respondí lo que me dijo mi maestro el día que obtuve dicho cinturón:
-Porque el cinturón negro no es el final-
A lo que el niño me pregunta que cuál es el final, pregunta que no soy capaz de responder.

Lo más sorprendente y lo que me ha hecho reflexionar muchas noches desde aquello, es que tras mucho insistir, el kohai se quedó callado unos segundos y con una firme y pausada voz dijo:

-Entonces el final es volver al blanco- 




24 sept 2013

Reflexión: Mentes cuadradas en cajas cuadradas.

Quizá haya sido yo, que he tenido suerte, o que siempre me enseñaron a comer de todo, pero el caso es que me desesperan las personas intolerantes, y por extensión, cerradas.
En cualquier ámbito, desde la vida cotidiana con la abuela vestida de visión preocupada porque una familia de negros se ha mudado al bloque de al lado, o aquel profesor que exige los trabajos a doble espacio con una letra y tamaño preciso y si la pusiste un punto más alto no te corrige.
Esto me lleva a una de las cosas que más me enerva del mundo marcial, y es que si algo tenemos para regalar son maestros cuadriculados.
Es deprimente cuando te cruzas con individuos de esta índole

-¡Esa patada no es de Karate porque no viene en los katas!-

Pero aún es peor cuando el sujeto en cuestión es una persona "importante" dentro de este mundo. Se creen en posesión de la verdad absoluta y de autoridad suficiente para reírse de otros karatekas que trabajan duro para mostrar conceptos diferentes e innovadores.

...pero qué puedes esperar de aquellos que dicen que haces Aikido porque le haces una luxación al uke...


Después de esta anécdota reflexionemos las razones por las cuales estos "maestros" se cierran en su mundo y no ven más allá del cristal de su pecera.
Yo tengo una teoría y creo que es bastante acertada. Desconocimiento, ignorancia, conformismo, vaguería, comodidad. (Vaya unas cualidades para un maestro karateka de primer nivel, ¿no?).


¿Para que voy a arriesgarme a aprender algo nuevo si yo ya sé todo lo que tengo que saber? Y encima es complicado, no es gedan barai-gyaku tsuki... Voy a quedar en evidencia delante de toda esta gente, YO soy mejor que todos ellos.

Mejor me quedo en mi gimnasio y vuelvo a hacer los yakusokus que hago cada día, que eso sí que lo clavo.
Y los demás pues... No hacen Karate.
El Karate es lo que yo hago.
YO soy el karate.
Aunque...

Por eso aunque más rabia que otra cosa estos "encajonados" me dan cierto grado de lástima. Son esclavos de su soberbia y de sus danes.
Todo se reduce a la siguiente pregunta que te traslado para que reflexiones y contestes:



¿Prefieres ser el pez mas grande de la charca, o un pez más en el vasto océano?