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26 ene 2014

El Método de Entrenamiento.


Ayer colgué en mi página personal una breve explicación de la "Paradoja del Judo" que voy a dejaros a continuación pues creo que es una de las mayores revoluciones que se han llevado a cabo en el mundo de las artes marciales. El sparring de alta intensidad, pero de la misma forma seguro y alcanzable para todos los practicantes de Karate.


La Paradoja de Kano.

Lo que hizo al Judo diferente al resto de artes marciales japonesas a finales del S XIX fué la inclusión del concepto de "Randori".
Randori significa básicamente "práctica libre". Jigoro Kano, el fundador del Judo, se centró en reducir la amplitud de técnicas disponibles en varias escuelas de Ju Jutsu que él había estudiado en su juventud.
Kano decidió mantener únicamente aquello que creía mecánicamente eficiente y relativamente seguro para realizar ante un oponente que ofreciera resistencia. Esto significa que una persona más pequeña pudiese aplicar sin problemas la técnica a una más grande, que la proyección debía realizarse de tal forma que fuese la espalda del que la sufre la que contactase el suelo, y que mantener una sumisión debe dar tiempo al que la sufre a rendirse. Debido a estos criterios, los primeros practicantes de Judo podían medir sus capacidades frente a un oponente con todas sus fuerzas y a tiempo real. En poco tiempo estaba claro qué técnicas eran las mas efectivas y quién era más efectivo aplicándolas.

Esta es la "Paradoja del Judo" o "Paradoja de Kano", y de todas las artes marciales que incluyen sparring libre. La exclusión de técnicas "letales" (piquete de ojos, patadas a la entrepierna, etc) hace posible el sparring continuado de alta intensidad, que hace a los practicantes altamente habilidosos frente a oponentes resistentes y combativos. Se le llama paradoja, porque como podéis ver, haciendo al Judo más "seguro" Jigoro Kano permitió a sus estudiantes convertirse en muy buenos luchadores. Esto se demostró públicamente desde los inicios del arte. En 1886, cuatro años despues del "nacimiento" del Judo, los estudiantes de Kano derrotaron incontestablemente a otros rivales de otras escuelas de Ju Jutsu en un  torneo en Tokyo, probando la eficacia de sus métodos de entrenamiento.

Esta es una preparación que ningún otro método ofrece. Aquellos experimentados en artes en las que existe randori o sparring libre de intensidad, como Judo, Lucha, Muay Thai, Boxeo, Sambo o Brazilian Jiu Jitsu, estarán orgullosos de decirte qué pueden y qué no pueden hacer en un ring, tatami, etc. Nadie que haya entrenado ambas maneras (vía sparring libre y vía aplicación sin resistencia/combate preestablecido) dirá jamás que la vía no combativa es remotamente efectiva en el desarrollo de habilidades aplicables en escenarios hostiles.


Pasemos pues a analizar esta paradoja y a preguntarnos si tiene algo que aportar a nuestro arte marcial.
Sí tiene mucho que aportar, en variadas situaciones de combate, desde el combate en clase, en un ring, o en una jaula, con unas reglas más o menos abiertas, o incluso en situaciones de defensa personal, que muchas veces son sinónimo de combate, se han demostrado una y otra vez mucho más eficientes y superiores aquellos practicantes de los llamados "Deportes de Contacto", esto es así por mucho que nos duela a los practicantes de artes marciales. Pero lejos de deberse al eterno debate de mi arte marcial es mejor, la superioridad en combate de aquellos que practican deportes de contacto se debe exclusivamente a su método de entrenamiento, por lo que la disputa ya no se centra en qué se entrena, sino en cómo se entrena.

Como se explica en la paradoja de Kano, el entrenamiento resistente de sparring libre de intensidad, otorga a sus practicantes de una experiencia de combate mucho más realista, incluso si para ello tienes que hacer algo tan alejado de la realidad como ponerte unos guantes de boxeo. El oponente está en tus mismas condiciones y puede hacer cualquier cosa en cualquier momento, y si no reaccionas de la forma adecuada, puedes llevarte un golpe o perder el combate, que en la calle supondría probablemente un daño mucho mayor.
Es por esto que deberíamos incluir este sparring de alta intesidad en nuestro karate, pero para ello, al igual que hizo kano, debemos colocar una serie de reglas o prohibiciones que garanticen a los karatekas que se van a batir, que no van  a sufrir lesiones graves, más allá de unos moratones. Si no colocamos reglas ni limitaciones, el sparring de alta intensidad se vuelve peligroso, lesivo y contraproducente, porque lo que nos va a otorgar la mejora en las capacidades de combate es poder entrenar este sparring continuamente.

Una serie de reglas coherentes con la seguridad de los participantes, como prohibir golpes a la entrepierna, dedos en los ojos, patadas a la rodilla, golpes en la nuca, finalizar el combate al primer signo de flaqueza de uno de los oponentes, o cuando se rinda en caso de una luxacion... Y limitaciones necesarias, como utilizar equipo protector lo más completo posible, esencialmente en aquellas zonas que son más susceptibles de causar o recibir daño, como guantillas, espinilleras, coderas, rodilleras, cascos...

De esta forma podremos implementar un sparring de alta intensidad, con un repertorio técnico muy amplio, pues el karate es un arte marcial amplio. Goples, agarres, luxaciones proyecciones, lucha de suelo... todo ello es posible en este sparring, pues tenemos las protecciones y reglas adecuadas que nos van a permitir volver al dia siguiente a clase a entrenar.

Muchos dirán, pero es que esto no es tradicional, los maestros de antaño no hacían este combate, y con tantas protecciones más que karatekas pareceís robots.
La tradicionalidad no se mide por que entrenemos con palos y piedras como hace 200 años, se mide por los objetivos que buscamos y que intentamos alcanzar. Este sparring es uno de los mejores métodos para hacerse eficiente en el combate y por tanto en la defensa personal, que es lo que buscaban los grandes maestros en su entrenamiento de artes marciales.
Aún así... ¡sorpresa! parece ser que algunos maestros tradicionales okinawenses hacían uso de este sparring de alto contacto  con protecciones, como se puede comprobar por documentos graficos y escritos, como las fotos de Mabuni en bogu, o el legado del maestro Nakaima, quién se refirió en varias ocasiones al método de entrenamiento de combate con protecciones de alta intensidad.


Por tanto, ¿Deberíamos implementar desde este momento el sparring libre de alta intensidad en nuestro entrenamiento de Karate? para mí no hay ninguna duda. ¿Y para ti?




Práctica de Sparring con protecciones




8 nov 2013

Los supuestos elementos del Karate.

Piensa en la imagen de un karateka, o la imagen del Karate para ti, ahora reflexiona, ¿son todas esas cosas que caracterizan al Karate propias del Karate?

Probablemente habrás pensado en una clase más o menos numerosa, de karatekas vestidos con el karategui blanco y su cinturón, ya sea negro, blanco o de colores. 
Probablemente en esa clase que has imaginado se salude al entrar y al salir, y se dediquen unos minutos al mokuso o meditación. 
Probablemente el grueso de la clase consista en que todos los alumnos repitan varias veces secuencias de kihon, luego unos katas o un poco de kumite, quizá orientado a la competición.
Probablemente si has pensado mucho, hayas imaginado también una serie de trabajos por parejas, unos yakusokus en el que el tori golpea y el uke defiende y viceversa hasta que llegamos a una técnica definitiva, quizá alguno de estos yakusokus utilicen las técnicas de un kata y se llame "bunkai".

Tienes razón, la descripción se ajusta fielmente a la imagen más característica del Karate que podríamos encontrar.
Pero si ahora te digo que ninguno de esos elementos es propio del Karate, que son añadidos posteriores que poco tienen que ver con la esencia del arte, ¿que me contestarías?
No, no estoy loco, y te lo voy a demostrar.

El protocolo.
Muchos maestros de hoy en día hacen gala de llevar una tradicionalidad férrea, se hacen llamar sensei, son reverenciados, instauran saludo en sus clases, nombran un sempai o alumno privilegiado e incluso recitan el Dojo Kun cada día antes de la clase.
Este protocolo no es tradicional del Karate en Okinawa, quizá si de japón, pero en la isla no se reverencia constantemente al maestro, ni se rige el entrenamiento por una disciplina militar. Habrá quien le guste más o menos esta manera de llevar una clase, pero no es algo intrínseco a nuestro arte.

El número de alumnos.
Hoy en día es habitual encontrar clases de Karate con 20 o más alumnos a la vez, cuando en su origen el Karate era de ámbito privado, y el maestro enseñaba a pequeños grupos de discípulos. Esto cambió con la dispersión del Karate, cuando se implementó como parte de entrenamiento del ejército y de la escuela era imposible enseñar en pequeños grupos. 
La masificación va claramente en contra de la calidad de la enseñanza, pues con pocos alumnos puedes dedicarte individualmente a cada uno.

La vestimenta.
¡Qué más característico que el "kimono" blanco que identifique a un karateka!
Pues esta indumentaria fué adoptada en los años 30, al igual que el sistema de grados y colores del cinturón, del Judo, para hacer del Karate un sistema fácil de enseñar y de regular.

Ikken Ihatsu.
"El golpe definitivo del Karate"
 Este principio nace en pleno feudalismo japonés, en la edad de oro de los samuráis, tiempos de honor y de caballeros, donde la guerra era el pan de cada día y la katana la que lo cortaba.
ya fuese en un duelo premeditado entre dos bushis por disputas de tierras, honor, herencias, o en plena guerra contra el clan adversario, la lucha se realizaba con espadas. Es aquí donde el Ikken Ihatsu tiene sentido, pues en un solo toque de espada, ya fuese en la pierna, el brazo o el estómago, estabas muerto o tullido, siendo imposible continuar el combate. 

Cuando el Karate comenzó a llegar a japón, de manos de Funakosi, quien abanderó la mayor japonización del arte, se mezcló completamente con la cultura japonesa, adquiriendo el Ikken Ihatsu como dogma.
Si te dan un solo golpe de espada, estas muerto o incapacitado, pero.... ¿si te dan un sólo puñetazo? es posible que te quedes KO, pero lo más normal es que puedas continuar peleando. El Ikken Ihatsu ha perdido toda su credibilidad.

El sistema de competición.
Ya sea WKF o JKA, el sistema de competición del Karate actual se basa en el ippon, concepto muy relacionado con el golpe definitivo del que hablábamos antes, ¿se sitúa este reglamento en el origen del Karate? La respuesta es no, el Karate es defensa personal y como tal, no contempla ningún tipo de competición.
Pero si nos salimos de esta tajante afirmación, descubriremos que el origen del reglamento al ippon se trasladó del Kendo, competición de lucha con espadas simuladas donde una vez mas sí tiene sentido un sólo golpe fatal. El ippon por tanto no es algo propio del Karate, resulta de una mala adaptación del sistema de combate de otra disciplina.

El espectro técnico.
¿Qué técnicas son propias del Karate? golpes patadas y defensas son la respuesta clásica, pero la realidad va mucho más allá.
Como sistema de defensa personal, el Karate engloba todo el espectro técnico, yendo desde el más puro golpeo hasta las técnicas de forcejeo, derribo, proyección, estrangulación, luxación y manipulación de articulaciones, tanto en pie como en el suelo, variedad técnica que muchas veces se queda olvidada por ignorancia, que no estupidez, de los instructores. Debemos que tener en cuenta que la mayoría de nuestros maestros se formaron en una época muy diferente, donde el conocimiento que se tenía del Karate era mucho mas reducido que hoy en día.
La estupidez sale a relucir cuando ciertos instructores enseñan y transmiten que el Karate es sólo la pequeña parte que ellos conocen, rechazando radicalmente cualquier concepto nuevo para ellos.
Así que la siguiente vez que digas, "eso no es karate" piénsatelo dos veces y por lo menos intenta comprender antes de rechazar.


Con esto terminamos este artículo de falsos mitos o estamentos inamovibles del karate.
Adoptar o rechazar alguno de estos elementos no propios del Karate en tu entrenamiento es tu elección, y si bien hay aspectos de los que hemos hablado que no influyen en un mejor o peor desempeño en la labor del Karate, hay otros que transmiten ideas cerradas y erróneas.
Mi objetivo con este artículo es hacer ver que centrarnos en elementos vacíos es una pérdida de tiempo y energía, energía que podríamos aprovechar otros ámbitos más útiles.


Tú decides qué transmitir, tú decides cómo entrenar.